Qué incluye
- Una conversación sobre lo que estás perdiendo hoy: reservas, horas de administración, pedidos, presupuestos sin seguimiento.
- Traducción de ese problema a una o dos categorías del catálogo oficial, con su justificación.
- Un indicador concreto para medir el resultado a los tres y seis meses.
- El alcance mínimo que deberías exigir en el acuerdo para que el proyecto tenga sentido.
- El matiz de tu isla: mercado interno, estacionalidad y logística, con los datos de las fichas por isla.
Qué no incluye
- Recomendar un proveedor concreto por defecto: la categoría se elige antes que el agente.
- Prometer resultados de facturación o de posicionamiento.
- Elegir por ti: te damos el razonamiento y la decisión es tuya.
Cómo funciona
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Defines el problema en una frase
«Pierdo reservas porque solo entran por teléfono» funciona. «Quiero digitalizarme» no.
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Lo cruzamos con el catálogo y con tu contexto
Las doce categorías oficiales, tu sector y el tejido de tu isla.
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Recibes una recomendación priorizada
Una o dos categorías, el indicador de éxito y lo que debe incluir el alcance como mínimo.
Ejemplos del criterio
Un alojamiento pequeño con dependencia de portales necesita reserva directa multilingüe antes que un CRM. Una cooperativa con albaranes en papel necesita gestión de procesos antes que una web nueva. Un despacho urbano con competencia a tres calles necesita posicionamiento local y orden documental. El programa es el mismo; el orden correcto no.
Si quieres ver el razonamiento completo por tipo de negocio, está en sectores clave y en soluciones. Este servicio lo aplica a tu caso.